Según la OMS, tener hábitos sanos desde la infancia ayuda a prevenir la malnutrición, así como enfermedades no transmisibles. Sin embargo, el incremento en la producción de alimentos procesados y el cambio en los estilos de vida, también han dado lugar a que las personas cambien sus hábitos alimentarios.
Actualmente, se consumen más alimentos rápidos, con elevado aporte de calorías, grasas, azúcar, grasa saturada y sodio; además, hay insuficiente aporte de frutas, verduras y fibra dietética.
Para determinar las características de una alimentación saludable y equilibrada hay que tomar en cuenta la edad, sexo, actividad física y hábitos de cada persona, además de los alimentos disponibles en su localidad.
En los primeros años nuestra vida, una adecuada alimentación favorece un crecimiento adecuado y mejora el desarrollo cognoscitivo; también reduce el riesgo de sobrepeso y obesidad. Por ejemplo, en el caso de los lactantes deberían ser alimentados exclusivamente con leche materna durante los primeros seis meses de vida, a partir de los 6 meses se deben introducir alimentos inocuos y nutritivos y la lactancia materna debe continuar al menos hasta los dos años.
PLANIFICAR LAS COMPRAS
Una compra planificada siempre es recomendada para evitar gastar demás, para ello se debe revisar primero los alimentos que tenemos en casa y la programación de menús para comprar sólo lo justo.
PREFERIR PREPARACIONES HECHAS EN CASA
Una alimentación casera siempre es más saludable porque podemos tener manejo de la calidad de alimentos e ingredientes que vamos a usar. Además, podemos balancear mejor nuestras preparaciones.
CONSEJOS PARA TENER UNA ALIMENTACION SALUDABLE
- Consumir cinco porciones entre frutas y verduras al día, estos alimentos nos aportan fibra y reduce el riesgo de desarrollar enfermedades como estreñimiento, obesidad, Diabetes, etc.
- Incluir fruta o verduras variadas y de temporada en cada tiempo de comida.
- Limitar el consumo de grasas saturadas (origen animal) y grasas trans.
- Preferir grasas mono y poliinsaturadas (semillas, pescado aceites vegetales, etc).
- Para reducir la ingesta de grasas en general podemos utilizar algunas técnicas diferentes de cocción, por ejemplo, cocinar al vapor o hervir, en lugar de freír; reemplazar las mantecas por aceites vegetales; consumir productos lácteos descremados y carnes sin materia grasa visible.
- Evitar el consumo de alimentos con octógonos que digan ALTO EN GRASA SATURADA.
DISMINUIR EL CONSUMO DE SAL
- Un consumo elevado de sal e insuficiente de potasio contribuye a un incremento en la presión arterial e incremento en el riesgo de enfermedad cardiacas y accidente cerebrovascular. La ingesta de sal recomendada es menos de 5 g. diarios.
- El sodio también está presente en otros alimentos como, salsa de soja, salsa de pescado y algunos alimentos envasados o enlatados.
- La ingesta de potasio se puede incrementar mediante el consumo de frutas y verduras frescas.
- Sazona tus comidas con ingredientes naturales como orégano, tomillo, laurel, etc
- Evitar el consumo de alimentos con octógonos que digan ALTO EN SODIO.
DISMINUYE EL CONSUMO DE AZÚCAR EN COMIDAS Y BEBIDAS
- El exceso en el consumo de alimentos y bebidas con elevado aporte de azúcar, contribuye a incrementar el peso, el riesgo en la presión arterial, lípidos en sangre, las caries dentales, entre otros problemas de salud.
- Limitar la ingesta de alimentos y bebidas con elevado contenido de azúcares, por ejemplo, golosinas, refrescos con o sin gas, zumos de frutas, bebidas energéticas, productos de pastelería, etc.
- Evitar el consumo de alimentos con octógonos que digan ALTO EN AZUCAR.
HIDRATATE ADECUADAMENTE
- Consume de 6 a 8 vasos al día, de preferencia agua hervida
- Puedes considerar además del agua, infusiones, refrescos o jugos naturales sin azúcar.
- Evita beber gran cantidad de refrescos con cafeína y bebidas energéticas. Esto puede provocarte deshidratación e interferir en tus patrones adecuados de sueño.
Recuerda que una alimentación balanceada, se consigue formando hábitos adecuados y para conseguirlo podemos utilizar recursos de nuestra naturaleza como alternativas saludables de tratamientos para mantenernos sanos. Recuerda que la naturaleza nos brinda recursos como coadyuvantes en diferentes tratamientos y está en nuestras manos poder hacer uso adecuado de cada uno de ellos.






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